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Código de identificación BDDH251
Nombre del responsable

María Luisa Martín Murillo

Fecha de última grabación

18/12/2017

Autor

Burgos, Carmen de

Título

El Romanticismo. Diálogo entre Lucrecia de Borgia y una Educanda de las Ursulinas

Variantes del nombre del autor

Colombine (pseudónimo)

Burgos Seguí, Carmen de

Burgos Seguí, María del Carmen de

Burgos y Seguí, Carmen de

Duquesa Laureana (pseudónimo)

Marianela (pseudónimo)

Raquel (pseudónimo)

Honorine (pseudónimo)

Gabriel Luisa (pseudónimo)

Condesa de C**** (pseudónimo) [1]

Isabel León (pseudónimo)

León de Lara (pseudónimo)

Perico [el] de los Palotes (pseudónimo) [2]

Variantes del título

Diálogo entre Lucrecia de Borgia y una Educanda de las Ursulinas

Fecha de nacimiento autor

1867, 10 de diciembre [3]

Fecha de muerte autor

1932, 8 de octubre [4]

Lugar de nacimiento autor

Rodalquilar (Almería), España [5]

Lugar de muerte autor

Madrid (España)

Actividad profesional autor

Maestra, novelista, periodista

Fecha/Siglo

1911 [6]

Tipo de producción

Original

Difusión

Dependiente

De

La voz de los muertos. Véase Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

Materias

Crítica de costumbres. [7]

Ética.

Fama. [8]

Temas secundarios

Amor.

Arte.

Educación. [9]

Religión. [10]

Número de interlocutores

2

Interlocutores

Nombre: Lucrecia Borgia
Categoría: Personaje histórico [11]. Noble. Muerta. Mujer


Nombre: Educanda de las Ursulinas
Categoría: Joven. Mujer. Estudiante [12]

Enunciación

Enunciación directa

Lenguas del texto

Castellano.

Tipo de testimonios

Impresos

Impresos

Código: 1
Año: 1911, págs. 115-122. Véase testimonio en Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

Notas

[1] Duquesa Laureana, Marianela, Raquel, Honorine, Gabriel Luisa y Condesa de C****, citados por M. C. Simón Palmer (1991, pág. 130).

[2] Isabel León, León de Lara, Perico [el] de los Palotes, C. Ramirez Gómez (2000, pág. 88) añade a la lista de Simón Palmer (1991) estos tres pseudónimos, el último registrado por A. López de Zuazu Algar (1981, pág. 464).

[3] La fecha de nacimiento de Carmen de Burgos ha sido objeto de polémica, hasta que C. Nuñez Rey (1992) documenta una partida de bautismo con fecha 12 de diciembre de 1867. Más adelante, P. Castañeda (1994) en el expediente de maestra de la autora localiza su partida de nacimiento con fecha 10 de diciembre de 1867.

[4] Según C. Núñez Rey, Carmen de Burgos muere el 8 de octubre y es enterrada al día siguiente, 9 de octubre, como así lo indica la prensa contemporánea. La confusión (otros autores dan el 9 de octubre como fecha de su muerte) puede provenir de la inseguridad en la hora de la muerte (al principio de la noche del 8 al 9).

[5] También existe cierta confusión en torno al lugar de nacimiento de C. de Burgos. Aunque la mayoría de los autores (M. C. Simón Palmer, C. Ramírez Gómez, Enciclopedia general de Andalucía) la dan por nacida en Rodalquilar, tanto la partida de nacimiento como la de bautismo están expedidas en Almería. Incluso P. Castañeda (1994) indica el nombre de la calle almeriense (c./Mariana) donde supuestamente nació Carmen de Burgos.

[6] Aunque el ejemplar consultado en la Biblioteca Nacional no está fechado, en todos los textos consultados donde figuran las obras de C. de Burgos se fecha dicha edición en 1911 (véase, por ejemplo, M. C. Simón Palmer, 1991, C. Ramírez Gómez, 2000, C. Nuñez Rey, 2005). Por otra parte, las dos reseñas localizadas en la prensa llevan las fechas de mayo y agosto de 1911.

[7] Referida a las costumbres de Lucrecia Borgia y de sus familiares valencianos, entre los que se encuentran su padre, Rodrigo Borgia (1431-1503), que sería el papa Alejandro VI desde el año 1492, y su hermano César (1475-1507), asesinado a los 32 años a las afueras de Viana (Navarra), donde permanece enterrado.

[8] El coloquio gira en buena parte en torno a la confirmación -que Lucrecia desea obtener-, de su reputación en la tierra: su belleza, sus amoríos, su poder, sus crímenes y relaciones incestuosas, etc.

[9] Aborda la educación de las ursulinas que, a juzgar por las afirmaciones de la propia Educanda, es prototipo de la destrucción moral e intelectual y del cultivo de las apariencias, lo que permite un último rescate del personaje de la Borgia.

[10] El tema se aborda sólo en términos de impiedad (Lucrecia y sus familiares) o de prejuicio (Educanda). Se alude a un personaje histórico: Lucrecia menciona la santidad de un miembro de su familia -sin nombrarlo y con alguna inexactitud-: se trata de un Borgia de la siguiente generación, San Francisco de Borja, 4º Duque de Gandía (1510-1572), con importantes cargos en la corte del emperador Carlos V, quien, según anécdota conocida, al ver el cadáver en descomposición de la emperatriz Isabel (no "de su querida", como dice la autora en pág. 120), decidió entrar en religión y llegó a ser General de los jesuitas. Pese a tener conflictos con la Inquisición, que prohibió algunas de sus obras, fue canonizado en el siglo siguiente.

[11] Lucrecia de Borgia (1480-1519). Junto a sucesos reales, como la muerte de un hijo o la referencia al tercer marido, que dulcifican su imagen despiadada, la leyenda negra de Lucrecia Borgia se expone en este diálogo, donde aparece en condición de difunta.

[12] La Estudiante representa un tipo de mujer burguesa educada en un catolicismo ultramontano.

Bibliografía

Véase bibliografía en Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

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