Documento

BDDH245 Ir a BDDH  |||| Buscar en el texto    
Código de identificación BDDH245
Nombre del responsable

María Luisa Martín Murillo

Fecha de última grabación

18/12/2017

Autor

Burgos, Carmen de

Título

La Grandeza. Diálogo entre Isabel I y el Guardián del Castillo de la Mota

Variantes del nombre del autor

Colombine (pseudónimo)

Burgos Seguí, Carmen de

Burgos Seguí, María del Carmen de

Burgos y Seguí, Carmen de

Duquesa Laureana (pseudónimo)

Marianela (pseudónimo)

Raquel (pseudónimo)

Honorine (pseudónimo)

Gabriel Luisa (pseudónimo)

Condesa de C**** (pseudónimo) [1]

Isabel León (pseudónimo)

León de Lara (pseudónimo)

Perico [el] de los Palotes (pseudónimo) [2]

Variantes del título

Diálogo entre Isabel I y el Guardián del Castillo de la Mota

Fecha de nacimiento autor

1867, 10 de diciembre [3]

Fecha de muerte autor

1932, 8 de octubre [4]

Lugar de nacimiento autor

Rodalquilar (Almería), España [5]

Lugar de muerte autor

Madrid (España)

Actividad profesional autor

Maestra, novelista, periodista

Fecha/Siglo

1911 [6]

Tipo de producción

Original

Difusión

Dependiente

De

La voz de los muertos. Véase Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

Materias

Crítica de costumbres.

Espiritualidad.

Política. [7]

Temas secundarios

Biología. [8]

Derecho.

Ética. [9]

Número de interlocutores

2

Interlocutores

Nombre: Isabel I [10]
Categoría: Personaje histórico. Reina. Sombra. Muerta. Mujer


Nombre: Guardián del Castillo de la Mota
Categoría: Ciudadano. Representante de oficio o profesión [11]

Enunciación

Enunciación directa

Lenguas del texto

Castellano.

Tipo de testimonios

Impresos

Impresos

Código: 1
Año: 1911, págs. 55-61. Véase testimonio en Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

Notas

[1] Duquesa Laureana, Marianela, Raquel, Honorine, Gabriel Luisa y Condesa de C****, citados por M. C. Simón Palmer (1991, pág. 130).

[2] Isabel León, León de Lara, Perico [el] de los Palotes, C. Ramirez Gómez (2000, pág. 88) añade a la lista de Simón Palmer (1991) estos tres pseudónimos, el último registrado por A. López de Zuazu Algar (1981, pág. 464).

[3] La fecha de nacimiento de Carmen de Burgos ha sido objeto de polémica, hasta que C. Nuñez Rey (1992) documenta una partida de bautismo con fecha 12 de diciembre de 1867. Más adelante, P. Castañeda (1994) en el expediente de maestra de la autora localiza su partida de nacimiento con fecha 10 de diciembre de 1867.

[4] Según C. Núñez Rey, Carmen de Burgos muere el 8 de octubre y es enterrada al día siguiente, 9 de octubre, como así lo indica la prensa contemporánea. La confusión (otros autores dan el 9 de octubre como fecha de su muerte) puede provenir de la inseguridad en la hora de la muerte (al principio de la noche del 8 al 9).

[5] También existe cierta confusión en torno al lugar de nacimiento de C. de Burgos. Aunque la mayoría de los autores (M. C. Simón Palmer, C. Ramírez Gómez, Enciclopedia general de Andalucía) la dan por nacida en Rodalquilar, tanto la partida de nacimiento como la de bautismo están expedidas en Almería. Incluso P. Castañeda (1994) indica el nombre de la calle almeriense (c./Mariana) donde supuestamente nació Carmen de Burgos.

[6] Aunque el ejemplar consultado en la Biblioteca Nacional no está fechado, en todos los textos consultados donde figuran las obras de C. de Burgos se fecha dicha edición en 1911 (véase, por ejemplo, M. C. Simón Palmer, 1991, C. Ramírez Gómez, 2000, C. Nuñez Rey, 2005). Por otra parte, las dos reseñas localizadas en la prensa llevan las fechas de mayo y agosto de 1911.

[7] Específicamente en la revisión de algunas de las decisiones políticas del reinado de Isabel la Católica, como la prisión de su hija Dª Juana, la conquista y evangelización de América, la creación de la Santa Hermandad, de las órdenes militares y de la Inquisición.

[8] Las teorías espirituales de Carmen de Burgos sobre la muerte incluyen ideas de la biología moderna. En boca de la reina se aprecia, como en los demás diálogos, el materialismo radical de la autora que proclama la pequeñez del ser humano y el rechazo a la existencia de una vida más allá de la muerte.

[9] De la igualdad de los hombres tras la muerte se deriva su igualdad social, y se acusa la conducta egoísta y fratricida del ser humano.

[10] Isabel la Católica hace, desde la muerte, una valoración de su reinado y de las decisiones tomadas entonces.

[11] En un momento del diálogo hace referencia a su posible estirpe noble. El personaje en este caso ejerce la profesión de guarda, pero explica su pasado de ladrón "pesero", y de asesino, así como su estancia en prisión.

Bibliografía

Véase bibliografía en Burgos, Carmen de. La voz de los muertos

© Instituto Universitario Menéndez Pidal. Todos los derechos reservados.9309 visitas